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TG - Capítulo 705
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Capítulo 705: Lo correcto.

Capítulo 705: Lo correcto.

Aurora bebió una taza de té y observó a Gruvreas que estaba sentado al otro lado del escritorio con una sonrisa.

Urfin y su sobrino Jadun ya se habían retirado. El primero reconoció que el Supervisor no era alguien tan simple y había decidido darles espacio a ambos.

Para Aurora fue bueno, ya que no sabía cómo Urfin tomaría la idea de que ella era la sobrina de la Emperatriz del Infierno… Después de todo, una Primordial como Jezabel en la historia de Terra nova a veces no era bien aceptada.

Las historias de la Emperatriz del Infierno eran largamente reconocidas y ella no ocultaba su presencia y sus ‘hazañas’… Una entidad que trajo tanto cambios como destrucción.

Y bajo el mando de ella se encontraban los Guardianes de los Infiernos, específicamente siete de ellos. Cada uno de ellos manejaban un aspecto que se extendía entre diferentes mundos y cuyo poder era inconmensurable.

Como si fuera poco, ellos controlaban múltiples mundos por diferentes medios y la persona que estaba delante de ella, lo hacía por medio del comercio.

“No pareces tan sorprendida.” Dijo Gruvreas en calma.

“Acabo de encontrarme hace unas horas con Abrahel. Creo que ella quito gran parte de mi energía.” Respondió Aurora con mayor calma de lo que esperaba.

Lujuria… Ciertamente logró sorprenderla de maneras muy extrañas y Aurora había terminado agotada, así que ahora al encontrarse a otro importante dios estaba más tranquila.

“Así que Lujuria se me adelanto.” Murmuró Gruvreas con un suspiro y volviendo a levantar la cabeza, preguntó. “¿El té es delicioso?” 

Aurora observó la taza vacía que terminó con un tragó y asintió.

“A mi hermana le encantaría. Especialmente si va acompañado con algo más delicioso.” Respondió Aurora con una media sonrisa.

Habló de su hermana porque estaba ligeramente avergonzada de haber terminado el té de inmediato, pero Gruvreas simplemente se levantó y se acercó para servirle más.

Fue humilde y tranquilo, siempre revelando calma como un negociante experimentado.

“¿Por qué hacen esto?” Preguntó Aurora al tener el té en su taza y viendo a Urfin, cuestionó. “¿Qué sentido tiene acercarse a mí? ¿No sería mejor ir a por mi hermano? ¿O a Jezabel?

Aurora hizo la pregunta de la cual tenía curiosidad.

¿Qué sentido tiene acercarse a ella? Gruvreas al servirle té actuó de manera humilde como si él no fuera un Dios.

Para Aurora tenía más sentido que ellos fueran detrás de su hermano o de Jezabel, que de ella.

“Por qué Su Majestad te considera su familia y tienes importancia a sus ojos.” Respondió Gruvreas y viendo que ella no encontraba la respuesta satisfactoria, explicó. “Su Majestad el Emperador no le gusta acercarse a nosotros y no podemos molestar a Su Majestad la Emperatriz al menos que ella nos llame.”

Al Emperador se estaba refiriendo a su hermano y Aurora que recordaba haber escuchado ese título, frunció el ceño encontrando extraño que su hermano no le gustara acercarse a los dioses del infierno.

Aun así, ella supuso la respuesta y…

“¿Es por lamebotas?” Preguntó Aurora de manera inconsciente.

Aurora al darse cuenta primero se preocupó, pero al final al ver al enano reírse entretenido, no lo pensó demasiado.

“Si. Probablemente lo sea.” Respondió Gruvreas y revelando una risa, añadió. “Por supuesto, yo no. Por tal razón no aparecí de repente y me acerqué a ti. Conocer al cliente es importante.”

La forma que mencionó ‘aparecer de repente’ hizo que Aurora recordara a alguien y ella primero dio un medio suspiro y luego bebiendo todo el té de vuelta se relajó.

“Cliente?” Preguntó con curiosidad.

“Por supuesto. ¿No buscabas una espada? No, ni siquiera tiene que tratar de una espada. Dime lo que buscas y te lo daré, independientemente de lo que sea.” Explicó Gruvreas y en calma, añadió. “Ya sea una espada o un buen té.”

Evitó mencionar que ‘lo que sea’ era literalmente lo que ella deseara y no lo mencionó porque no quería asustarla o presionarla. Gruvreas a diferencia de Abrahel que jugó con sus emociones y secretos personales, fue metódico sin provocar rechazo.

Y él logró evitar que ella se sintiera estresada por relacionarse con un dios.

“¿Y el precio?” Preguntó Aurora en calma.

“El precio depende de lo que desees. No te daré nada gratis como otros, pero tendrás un descuento adecuado.” Respondió Gruvreas.

No fue extremo queriendo regalarle algo que ella probablemente rechazaría, pero tampoco mencionó que no le cobraría. El punto intermedio perfecto para que ella no se sintiera incomoda.

Lo peor era que no lo reveló de tal forma que era aterrador. Gruvreas al mencionar que la trataría como un cliente, dejó en claro que había aprendido de ella, lo suficiente como para que el trato se pudiera llevar a cabo.

“Quiero un lugar para entrenar. Uno donde pueda aprovechar cada día de la Tierra.” Anunció Aurora luego de decidirse.

Lo de Alice todavía le preocupaba y la duda todavía permanecía en su mente sin poder irse, lo que llevó a que ella buscara acelerar su entrenamiento.

No sabía cuantos días permanecería en este mundo hasta que ella pudiera encontrar la respuesta del equipo de Urfin.

“Conozco un lugar sellado. El dueño tuvo conflictos con múltiples dioses así que fue sellado. Debido al sello la diferencia de tiempo es de un día terrícola a una semana en ese sitio. Es un área extensa, pero el único problema es que esta poblado por bestias de todo tipo.” Respondió Gruvreas y en calma, añadió. “El dueño puede ser algo hablador, pero el lugar es perfecto. ¿Qué te parece?”

Un sitio relacionado a dioses… A tal nivel estaba hablando, algo que probablemente Cithrel no podría ofrecerle o incluso ella no podría conseguir de modo normal.

“¿Y el costo?” Preguntó Aurora en calma.

“Tengo negocios en la tierra y me gustaría tener un empuje. Sinceramente es imposible para mi convertirme en la primer o segunda mayor empresa terrícola, pero la tercera… Es una posibilidad.” La respuesta de Gruvreas hizo que Aurora frunciera el ceño de inmediato.

Gruvreas fue decidido ni siquiera dudó en revelar su intención… Su Avaricia.

La Primera Empresa de la Tierra era la Empresa Cosmos y la Segunda la Empresa Apicius… Dos megas empresas que se extendían por toda la tierra con un poderío e influencia extrema.

En cuanto a la tercera empresa… Aurora no sabía quién era, pero con su desconocimiento era suficiente para mostrar que no eran lo suficiente importantes como para ser conocidas.

Al menos no lo suficiente como para ganar el ‘tercer lugar’.

“¿No es un precio demasiado alto?” Preguntó Aurora con calma.

Querer convertirse en la tercer mayor empresa era un precio demasiado alto y si bien Aurora sentía que podía ayudarlo, no lo valía.

Sin embargo, Gruvreas hizo ese pedido no para mostrar su avaricia, sino que para negociar.

“Lo es. Por tal razón te daré dos cosas. La primera es una espada. Me encargare de darte una espada que en tus manos podrá cortar lo que sea.” Dijo Gruvreas enfatizando la última parte y en calma, añadió. “Y segundo tendrás un aliado que seguirá todas tus órdenes y te ayudará con tus objetivos.”

Aurora soltó una risa al entender las verdades intenciones de Gruvreas.

Él mencionó un precio alto al inicio dando la impresión de que se quería aprovechar de su situación, pero luego reveló su intención.

Le daría una espada que se ajustara a sus manos para cortar ‘lo que sea’… Incluyendo Dioses.

Tal arma probablemente tenía un valor incalculable, pero su propuesta no terminaba ahí, sino que el ofrecimiento de ‘aliado’ significaba que ella tendría a un dios y probablemente a todos sus adoradores de la tierra en sus manos.

Sin embargo, a pesar de eso, Aurora no podía decir que él le estaba ‘regalando’ todo, ya que permitir que Gruvreas creciera en la tierra significaba que él extendiera su influencia y, por ende, extender su poder.

Los Dioses Infernales en la Tierra permanecían ocultos y no se mostraban tan abiertamente en ese mundo y la razón probablemente era por su madre y por Jezabel.

“¿Qué tal?” Preguntó Gruvreas en calma.

Ella podría ayudarle a él extender su influencia y él actuaría como un aliado y le daría una espada cuyo valor no podía definirse. La razón por la cual a Aurora le parecía un trato justo era porque ella no le gustaba la idea de dejar que Dioses Infernales extendieran su influencia en la tierra.

Quizás ellos no harían nada, pero muchos individuos creyendo que se ganarían su favor harían locuras y esas locuras afectarían inocentes. Similar a lo que sucedió al inicio del Gran Cataclismo que hubo múltiples rituales en nombre de los Dioses Infernales.

“Suena bien… Demasiado bien.” Murmuró Aurora con un suspiró.

Aurora sentía que estaba pagando un precio y no que estaba recibiendo ayuda ‘gratis’ y por tal razón no se sintió disconforme… Era una razón estúpida, pero Gruvreas logró que tal razón se sintiera valida.

“La tierra es importante para mí.” Dijo Aurora de repente.

Zerzura era importante para ella, pero en cierto modo ahora que ella leyó más sobre los dioses entendió la importancia de la Tierra. Para Dioses que buscaban extender su dominio, un universo tan extenso como el suyo era un tesoro.

Uno que muchos deseaban conseguir.

“Lo entiendo. A mí también me importa mucho lo que es mío.” Respondió Gruvreas asintiendo.

La forma que dio a entender fue extraña como si tratara a la tierra como un objeto que ella tenía en sus manos. Aurora lo observó, pero finalmente agitó la cabeza y levantó su mano.

Entendía que él también se estaba refiriendo a sus propios negocios y como tal si su negocio peligraba en la tierra, él actuaria… Tal era lo que Aurora deseaba.

En vez de pedirle a su cuñada o pedir ayuda, un ‘trato’ sonaba como algo que ella podría aceptar… Un trato que podría cumplir por su cuenta.

“Sera un placer trabajar contigo, Gruvreas.” Dijo Aurora en calma.

“El placer es mío, Aurora.” Respondió Gruvreas con una sonrisa que no podía contener su felicidad.

Aurora al mirarlo simplemente suspiró… Esperaba estar haciendo lo correcto.


“HAHAHAHA!”

Una risa enloquecida sonó en un espacio en blanco y provino de un enano de cabello blanco canoso que no podía contener su entusiasmo y felicidad.

“¡Esta es mi victoria!” Exclamó observando a tres individuos que destacaban.

La primera era una mujer de cabello negro con cuernos largos rojos y ojos sumamente rojos. Ella usaba un vestido blanco que revelaba sus largas piernas.

El otro era un gigantesco demonio de cuatro brazos cuyas dos hachas clavaron en el piso como si estuviera furioso de su perdida.

“Fue suerte.” Respondió Ira, el soldado más leal de Su Majestad.

Su voz sonaba irritada y la furia en sus ojos rojos era evidente, pero Gruvreas que era mucho más pequeño que ese gigante Dios Demonio sonrió.

“¿Lo es? Yo lo llamo preparación.” Respondió Gruvreas con una sonrisa llena de confianza.

Aurora Campbell no le agradaba comunicarse con dioses ni interactuar con ellos y si bien actualmente parecía haber ganado más confianza, seguía sintiéndose incomoda.

Tampoco le gustaba recibir ayuda gratis y siempre trataba de devolver en caso de que la ayudaran. Recibir ayuda de conocidos era aceptado, siempre que no fuera extremo.

En cuanto a desconocidos como ellos… Aurora nunca aceptaría ayuda o incluso un regalo de su parte y lo rechazaría de inmediato.

Buscar la manera de que Aurora Campbell pudiera aceptarlos era un excelente modo de competir y Avaricia que sintió que le gano a Ira, observó a Lujuria cuya expresión era tranquila.

“Felicidades por tu victoria. Sabes que si cometes un error Su Majestad se encargara de ti, ¿cierto?” Dijo Lujuria con una ligera sonrisa en su rostro.

Avaricia… Gruvreas lo sabía, pero realmente no importaba.

Ser un Guardián del Infierno por cientos de miles de años no se debió a su fuerza personal, sino que a su largo esfuerzo y trabajo.

Si él causaba, aunque sea un pequeño disgusto a la única cuñada de Su Majestad, su existencia terminaría con un chasquido de dedos y aun así…

“Tengo negocios que hacer. No quiero decepcionar a mi socia.” Dijo Gruvreas con una risa descarada.

Él logró lo que nadie había logrado antes, acercarse a Aurora Campbell, la cuñada de la existencia más importante a sus ojos… No, quizás no era el primero, pero realmente no importaba, al menos era el primer de los tres presentes.

“WAAAAAAAAH!”

Escuchando el grito de Ira, conocido como el Dios de la Locura, Gruvreas se rio. Sabiendo que probablemente ese lunático colega causaría problemas a la primera oportunidad que tuviera.


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TG - Capítulo 706
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Capítulo 706: Entrenamiento.

Capítulo 706: Entrenamiento.

Aurora que estaba en lo alto del cielo observó el largo rio que se extendía en medio de una densa selva tropical. El rio era ancho y las aguas acaudaladas y fuertes, lo suficiente para arrastrar grandes rocas.

Un rio en el que las bestias normales no podrían vivir y no lo hacían…

“¡GRAAA!”

Aurora escuchó el rugido de la gran bestia que se está enfrentando y ella lo miró sintiéndose presionado por el aura y empujada por el simple rugido. Un rugido que liberó una onda expansiva.

La bestia estaba saliendo del rio que era su territorio, era un lagarto de más de cincuenta metros de longitud y unos veinte de anchura, patas cortas y escamas verdes que brillaban.

En su cabeza tenía un cuerno y sus ojos se veían llenos de inteligencia, que una bestia normal no tendría.

El Lagarto Escamoso se adueñó de este rio y controlaba junto a toda su especie el rio impidiendo que otras criaturas vivieran aquí o se acercaran… Una calamidad, un rango SSS la estaba observando con ira y furia, llevando a que Aurora sintiera la presión del aura.

Sin embargo, esa presión que usualmente era tan pesada, en este momento se sentía mucho más ligera.

“¡GRAAA!”

El lagarto escamoso volvió a rugir, pero esta vez condensó una esfera de agua en su boca y la disparó hacia ella.

Un hechizo de rango SSS, lanzado por una bestia cuya sangre estaba relacionada a los dragones.

Aurora al ver la bestia levantó su mano que rápidamente condensó una espada y luego, extendió desde la hoja de su espada un aura celeste, conformando un escudo.

A diferencia de antes que condensaba su aura para cubrirse y era una capa celeste lisa, en este momento la capa tenia múltiples patrones hexagonales y múltiples capas apiladas una detrás de otra conformando un verdadero escudo de aura.

“…”

La esfera de agua condensa golpeó su escudo y si bien los alrededores fueron destruidos por el impacto, ella permaneció fija en su lugar sin escuchar el ruido de su alrededor.

Su barrera en este punto logró sellar por completo sus alrededores y si bien la protegió del impacto, a quien se enfrentaba era una bestia de rango SSS.

Aurora vio las grietas extenderse por cada capa de su barrera y rápidamente ser destruida. Duraban un par de segundos cada capa, pero ella generaba múltiples capas extras y la extendía, volviendo a regenerar su escudo de aura, permitiendo defenderse.

Ella tenía lo suficiente energía mágica y capacidad para mantenerse, pero a quien se enfrentaba no era muy diferente a ella.

“Es bastante astuto.” Murmuró Aurora al ver como su barrera era destruida por pequeños trozos de piedra que se combinaban con el agua.

El lagarto escamoso utilizaba magia de agua y magia de tierra con la suficiente experiencia y naturalidad para mezclar hechizos y si bien la magia de agua era usada para mantenerla inmóvil, la magia de tierra fue utilizada para destruir velozmente su barrera.

Aurora cambió de enfoque y apuntando con su espada, ella se concentró y desde la espada celeste surgió un humo negro que luego se condenso en su espada de aura celeste.

“…”

En ese momento el aura negra se fusiono con el aura celeste volviendo su espada en un celeste más oscuro hasta que todo el escudo de aura se convirtió en un celeste oscuro.

En ese momento, su escudo prevaleció con firmeza durante mas segundos antes de cada capa fuera destruida.

Una combinación de dos auras… Tal era lo que Aurora había logrado conseguir durante este tiempo.

Al combinar el aura celeste para proteger y el aura oscura que podría tragar la magia, ella creó un escudo que no solamente la protegía, sino que se encargaba de suprimir la fuerza del ataque permitiendo que su escudo durara más ante un ataque que era debilitado.

Al ver que su prueba funcionaba, Aurora respiró hondo y exhaló extendiendo su escudo alrededor suyo con rapidez.

De un metro se extendió a veinte y de veinte a cien hasta que se convirtió en un domo de doscientos metros con ella en el interior.

A pesar de tal colosal acción, ella ni siquiera se sintió cansada.  Le costó ligeramente a nivel mental controlar dos auras, pero en términos de energía mágica y resistencia física, fue un juego de niños.

Doscientos metros fue suficiente para que ella cambiara de enfoque y ella observando el cañón del agua, respiró hondo y balanceó su espada.

El domo fue destruido, pero desde su espada un corte fue lanzado con una rapidez sin precedente.

“GAHHHH!”

Aurora no vio el usual corte de espacio que su aura incolora dejaba, simplemente escuchó el rugido que detuvo el cañón de agua de inmediato.

Cuando el agua cayó al suelo, ella volvió a ver al lagarto escamoso con una corte que iba desde su cola hasta la parte media de su estómago… Un corte que hubiera sido imposible de lograr fue realizado por ella.

“GAa…”

El lagarto escamoso rugió con ira y miedo al darse cuenta de que su estómago fue cortado. Esta vez no era la primera vez que ella y él se enfrentaban, pero si iba a ser la última.

Aurora cuando llegó a este mundo invitada por Gruvreas apenas podía sobrevivir y ni hablar de enfrentar a un rango SSS y herirlo, pero luego de obtener experiencia logró herir a la bestia.

Quizás si el ataque hubiera dado en las escamas no hubiera causado tanto daño, pero al atacar al estómago que estaba más desprotegido fue suficiente para causar que la bestia temiera por su vida.

El lagarto escamoso en vez de atacar volvió al rio ocultándose profundamente y esperándola para emboscarla en caso de que ella atacara.

“Si pudiera combinar mi aura roja hubiera sido más letal.” Murmuró Aurora al ver su espada que tenía un color verde claro.

El aura verde que siempre alcanzaba su objetivo y el aura incolora que pueda cortar todo lo que deseara… Ambas auras al combinarse se obtenía un corte veloz que atravesaba el espacio para alcanzar su objetivo.

El poder de ataque era alto debido a que el aura incolora era un aura destructiva cuya especialidad era cortar incluso el espacio.

No obstante, si ella pudiera fusionar su aura roja, entonces su aura se convertiría en un aura no solamente capaz de alcanzar a su objetivo en cualquier lugar, sino que lo suficiente letal como para cortar cualquier defensa.

Si se usara en un ataque sorpresa como ahora…

“Hehe…” Aurora se rio como una niña sin ocultar la emoción que atravesaba su cuerpo ante la sola idea.

Por supuesto, su risa no solamente se debía a su avance, sino que también a que ahora podía ver un camino para su avance al rango SSS.

Una vez que controlara tres auras, ella podría ascender… Aurora lo entendió instintivamente y si bien el camino estaba al frente de ella, todavía necesitaba práctica.

Le tomó 22 días en tiempo de la tierra para lograr este avance, lo cual traducido en el tiempo de este mundo se convertiría en 154 días, debido a que un día en la tierra era una semana en este mundo.

Tal era el tiempo que Aurora permaneció en este lugar y reírse sola por su cuenta, solamente era un efecto negativo del tiempo que permaneció en este sitio.

Un tiempo que, si hubiera estado sola, probablemente la hubiera afectado más de lo norma. Sin embargo, la falta de contacto no se sintió tan pesada debido a que el dueño de este mundo estaba presente y Cithrel la visitaba seguido.

Por lo demás ella permanecía enfocada en su objetivo entrenando cada vez que podía y también buscando mejorar su aura… Este era el resultado.

“Si tuviera más tiempo…” Aurora al pensar en el tiempo agito su cabeza.

Si tuviera más tiempo podría avanzar a rango SSS, pero este mundo ya no podía ayudarla a pulir sus habilidades debido a que únicamente se encontraban bestias.

Incluso si quisiera quedarse, en Terra nova habían pasado 44 días y la coronación de Cithrel ya estaba por comenzar.

Más importante que todo, esperaba que Urfin ya tuviera alguna noticia de la tierra… Tantos días en este mundo, ella pensó demasiadas veces sobre Alice y sus dudas con el tiempo solamente se hacían más intensas.

Ella estaba acostumbrada a entrenar durante días o incluso meses gracias a que en el espacio de su ‘sistema’, podía estar meses sin darse cuenta.

Aun así, aquí era diferente y los pensamientos no eran algo fácil de enterrar y más en este punto.

Aurora suspiró alejando sus pensamientos y sacando un pequeño cristal de su anillo espacial lo rompió. 

Al instante siguiente estaba en medio de una selva al frente de una cabaña de madera que parecía pequeña.

Al igual que tantas veces antes, Aurora entró a la cabaña y no se sintió impresionado por la taberna que se encontró en el interior, cuyo tamaño interior no coincidía con el tamaño exterior.

“Bienvenida de vuelta!” Una voz alegre la saludo y Aurora observó sin acostumbrarse al dueño de este sitio.

En realidad, llamarlo ‘dueño’ era una forma de decir, ya que la entidad que estaba aquí fue ‘sellada’ a causa de que tuvo conflictos con múltiples dioses.

El dueño era similar a los zarquianos, que tenían una forma draconiana, pero a la vez era diferente. Un humanoide de escamas negras, ojos negros que giraban tragando la luz alrededor y cuernos que reflejaban su tonalidad.

Su cabeza era la de un dragón en miniatura, aunque lo suficiente grande como para que no coincidiera con el tamaño de su cuerpo, lo que causaba cierta rareza visual.

“Lo mismo de siempre?” Preguntó el dueño del lugar.

“Si, lo mismo de siempre.” Respondió Aurora y acercándose a la barra, vio al humanoide girarse golpeando con sus alas los estantes y pidió. “No, no lo mismo, dame algo mejor. Este sería mi último día aquí.”

“Oh, tengo una cerveza milenaria que robe cuando era joven. Una delicia de dioses.” Dijo la criatura riéndose malvadamente.

Aurora dio media sonrisa.

Si fuera antes se hubiera sentido incomoda, pero ahora luego de tantos días, ya lo ignoraba.

Lamraos era el nombre del individuo, un Dios Dragón que según lo que Aurora había escuchado de Cithrel, había sido el gobernante de los Dioses Dragones… Tal poderosa figura había robado y estafado a múltiples dioses, incluyendo a aquellos que debía gobernar, llevando a que fuera odiado por muchos lo suficiente como para que lo quisieran muerto.

Tal era el anfitrión de este lugar y con quien ella de vez en cuando charlaba para no aburrirse en sus descansos durante todo este tiempo.

“Es una lástima que te vayas. Este sitio es solitario.” Dijo Lamraos al traerle una botella de cerveza y un plato de comida.

El plato tenia carne roja que emanaba un intenso calor mientras que la cerveza era de un color blanco cuyo interior se notaban ligeros hilos celestes que brillaban a través del vidrio.

“Tienes otros individuos con quienes conversar, ¿no?” Preguntó Aurora sirviéndose la cerveza y probándola.

Ella saboreó la majestuosidad de la bebida y sintió como todo su cuerpo se energizaba. Entre las mejores bebidas que había probado durante toda su estancia en este sitio.

Tal era el mejor comentario que ella podía dar y más debido a que durante su estancia aquí, el aburrido Dios Dragón le daba probar diferentes manjares.

Ella pagaba eliminando bestias e individuos que a él le desangraban y existían muchos de esos individuos. Después de todo, este lugar no solamente se encontraba él, sino que, al ser un sitio sellado, diferentes dioses y mundos lo usaban como una prisión en donde lanzaban a toda clase de criatura peligrosa.

La mayoría eran bestias y la gran mayoría de ellas tenían inteligencia al nivel humano o incluso superior. Por tal razón, él podía socializar con otros ‘prisioneros’.

“¿Hablar con seres inferiores? ¿Tú hablas con hormigas? No, ¿cierto?” Respondió Lamraos agitando la cabeza como si fuera obvio, y suspirando decepcionado, añadió. “Volveré a mi rutina.”

La expresión decepcionada y entristecida era evidente, pero Aurora no se dejó engañar…

“¿Influenciar mortales, extender tu descendía y causar estragos?” Preguntó Aurora sabiendo la respuesta.

“Claro.” Respondió la figura como si fuera obvio.

Aurora agitó la cabeza.

Él era el antiguo Rey de los Dragones un título que se lo daba a aquellos gobernantes más fuertes entre los dragones.

Sin embargo, a nivel de categorizarlo en la tierra él definitivamente entraría en la categoría de un Dios Malvado… Un lunático que le gustaba causar estragos desde la comodidad de su hogar.

Y hogar era la expresión correcta. Aunque Aurora había aprendido de Cithrel que Lamraos fue ‘sellado’, durante su tiempo ella se dio cuenta de que la verdad era diferente.

“¿Por qué no sales?” Preguntó Aurora con un ligero tono burlón.

“No estoy tan loco.” Respondió Lamraos y en calma, añadió. “Y es súper fácil extender mi influencia desde aquí. E incluso puedo llegar ligeramente a tu Tierra. Así que si un día necesitas que alguien cause problemas avísame.”

Aurora levantó la ceja ante la indiferencia propuesta de ‘causar problemas’, pero ella en vez de molestarse asintió.

Lamraos no fue sellado por otros, sino que se selló el mismo de tal modo que impidió a que sus enemigos lo molestaran.

“Lo pensare cuando descubra quienes son mis enemigos.” Respondió Aurora sin darle demasiada importancia.

Incluso si sabía quién era sus enemigos, ella no estaba lo suficiente loca como para lanzarle un dios dragón para cazarlos… Probablemente, el conflicto duraría más y sería más destructivo de lo que ella podía imaginar.

Lamraos no era alguien de confianza.

Aurora que vio al Dios Dragón asentir sin demasiada preocupación, se giró al escuchar como la puerta se abría y vio a Cithrel con una sonrisa gigante al verla.

“¡Ya tengo tu vestido para la fiesta de coronación!” Exclamó Cithrel con una voz emocionada apenas entró.

“¿No debería ser tu vestido?” Preguntó Aurora con un suspiro.

Era Cithrel quien iba a ser coronada emperatriz, pero por quien estaba más preocupada era por ella.

Aurora entendía que la razón de la preocupación de su amiga era el tiempo que había permanecido en este sitio entrenando, así que, por tal razón, suspiro.

“Bien, vamos. Hoy seguiré tu decisión de vestimenta.” Respondió Aurora en calma.

La coronación de Cithrel era un momento importante así que era preferible que estaba bien dejar que su amiga se relajara de vez en cuando y ella también lo necesita.


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