El Bastón Partido
—¡Es tan brillante!
—¿Qué es eso?
—¿Hay un incendio en algún lugar?
—¿Cómo es posible? Ningún incendio sería tan brillante ¡Y no tenemos un edificio tan alto en Cangnan!
—¡Rápido, rápido! ¡Grábalo! ¡Sube el video a redes sociales!
—…
La columna de luz en el cielo era tan deslumbrante que la mitad de la gente en la ciudad de Cangnan lo había notado. Los transeúntes paraban a mirar y emocionados especulaban sobre su origen.
Algunos decían que es una explosión, otros que es un experimento óptico, otros dicen que es un milagro... pero solo unas pocas personas saben realmente lo que significa la aparición de esta luz.
Hace dos minutos, en la vieja ciudad,
En una calle vacía, una ondulación rompió el espacio, como si alguien hubiera levantado una cortina que cubría la ciudad. Cinco figuras con capas negras-rojas emergieron.
Uno de ellos miró a su alrededor, avanzó, y recogió un letrero que advertía “Prohibido el paso” y lo guardó.
Al instante, la vieja ciudad mostró su auténtica imagen: La sangre teñía de rojo las calles, y miembros desmembrados estaban esparcidos por todas partes. Si Lin Qiye viera esta escena, reconocería los restos de los monstruos que enfrentó.
Muchos, al menos treinta o cuarenta de ellos.
—Dominio del espacio sin restricciones, recuperada -dijo el hombre sosteniendo el letrero —Pueden llamar a la gente de logística para limpiar el campo de batalla.
—¿Qué pasa con Lao Zhao?
—Está persiguiendo a los dos que se nos escaparon.
—… Fuimos negligentes
Comentó una mujer herida, cubriéndose el hombro derecho, con un aspecto decaído.
—No digas eso, Hongying, nadie esperaba que hubiera un rey entre ellos —la consoló el hombre a su lado.
—El capitán puede enfrentarse solo al rey fantasma, ¿verdad?
—Seguro. No olvides que el capitán es de nivel tres, en la fase "Chuan". No pasará nada —pausó, preocupado—. Solo espero que esos demonios no ataquen a más civiles...
Justo entonces, una columna de luz ardiente se elevó en otra dirección, iluminando medio cielo. Los cinco miraron al mismo tiempo, con los ojos llenos de asombro.
—Eso es…
—¡Una Zona Prohibida ha emergido! La energía es... ¡demasiado fuerte!
—Esto, esto es al menos de nivel cinco, tal vez incluso seis… ¿Cómo es que en una pequeña ciudad como Cangnan atraiga a seres tan poderosos?
—No, no parece ser una Zona Prohibida. —El hombre frunció el ceño.
Hongying se quedó paralizada, y luego pareció entender algo.
—¿Quieres decir…?
—Esa energía es…de una Zona Divina
Al oír la palabra divina, la expresión de todos cambió.
—¿Qué dios?
—Intenso, sagrado, imponente…. Si no me equivoco, es…
El hombre miró fijamente la columna de luz que desaparecía y murmuró palabra por palabra:
*—El Dios 003, Rey de los Arcángeles, Miguel .()**
Lin Qiye estaba muy consternado.
En medio de este haz de luz dorada, su cuerpo estaba completamente fuera de control, suspendido en el aire de forma antinatural, mientras una energía infinita fluía desde sus ojos. Se sentía como si hubiera regresado a hace diez años, cruzando el universo para encontrarse de nuevo con aquellos ojos.
Recordaba claramente el aura divina y suprema.
La diferencia es que, hace diez años, venía de la luna; ahora venía de… sus propios ojos. La fuerza y el poder del Serafín fluían descontroladamente desde sus ojos, que ardían como dos soles, capaces de reducir todo a cenizas.
Diez años atrás, el serafín Miguel lo había mirado fijamente desde la luna.
Diez años después, Lin Qiye abrió sus ojos, y el poder de Miguel que permanecía en ellos explotó por completo.
Por suerte, el poder restante no era mucho, y el haz de luz dorada, que duró siete u ocho segundos, empezó a disiparse. Lin Qiye cayó al suelo, tambaleándose para estabilizarse.
En sus ojos, el dorado brillante se fue apagando hasta dejar un leve halo. Si antes sus ojos eran como el sol, ahora eran como la llama de una vela. La poderosa luz dorada no le pertenecía del todo, pero el tenue halo dorado que permanecía sí estaba bajo su control.
Una fracción del poder de un serafín.
Lin Qiye respiró hondo y levantó la cabeza lentamente.
El cielo oscuro, las viejas calles, los monstruos aterradores, la sangre en el suelo… contemplando este extraño cuadro frente a él, sonrió.
Sonrió con satisfacción.
Después de diez años, finalmente pudo volver a ver el mundo.
En ese instante, incluso el monstruo cubierto de sangre le pareció un poco simpático.
Cuando la fuerza divina del Serafín estalló, los monstruos fueron presionados contra el suelo, lo miraban con sed de sangre.
El hambre en sus ojos regresó.
—¡Grrrr–!
Uno de los monstruos lanzó un chillido extraño y se abalanzó sobre Lin Qiye. Pero esta vez, Lin Qiye estaba notablemente más calmado. En cuanto el monstruo empezó a moverse, ya había anticipado su trayectoria y se desplazó a un lado.
Aunque su velocidad era inferior a la del monstruo, su rapidez mental era extraordinaria. Aquella ventaja de segundos fue suficiente para evitar el ataque. Con sus ojos abiertos, su percepción había cambiado drásticamente.
Por un lado, el alcance de su percepción mental se expandió de diez a veinte metros. Antes le tomó cinco años alcanzar los diez metros, y ahora se duplicó instantáneamente.
Por otro lado, su visión dinámica mejoró.
Dentro de ese rango, Lin Qiye poseía una visión tres veces más rápida que una persona común, con reflejos casi sobrehumanos, permitiéndole prever movimientos en combate cercano.
Aún le quedaba mucho por explorar en sus nuevas habilidades.
Pero este no era el momento para experimentos.
El monstruo, como una flecha, voló hacia donde Lin Qiye había estado parado, atravesando una pared y lanzándose de nuevo hacia él.
Lin Qiye rodó por el suelo, evitando el punto de aterrizaje del monstruo, y rápidamente agarró la mitad de su bastón guía, que antes había caído al suelo.
Se levantó y se agachó, sosteniendo el bastón con ambas manos, y sus ojos fijos en el monstruo que se acercaba a toda velocidad.
El monstruo se lanzó con el viento azotando el cabello de Lin Qiye.
Con un fuerte impulso de sus piernas, se lanzó en el aire. Esta vez, Lin Qiye no se apartó.
Aferró su bastón y fijó su mirada en los ojos del monstruo.
—¡Grrrr–!
Las garras del monstruo casi alcanzaban el cuello de Lin Qiye. Pero al instante en que iban a tocarlo, los ojos de Lin Qiye se encendieron, el tenue halo dorado intensificándose como dos hornos en llamas.
Un destello de poder divino salió a través de sus ojos, disparándose directo al cuerpo del monstruo.
En ese instante, los ojos del monstruo lo vieron como una deidad suprema, con seis alas y un aura de terror absoluto. Bajo esta influencia, el monstruo quedó paralizado.
Aprovechando ese breve lapso, Lin Qiye alzó la mitad de su bastón…
Y lo clavó directamente en el ojo derecho del monstruo.
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mode_commentComentario de Spice121U
(*)El Arcángel Miguel es considerado el líder o príncipe de los arcángeles y es venerado en varias tradiciones religiosas, incluyendo el cristianismo, judaísmo e islam. Es conocido por su papel como protector y defensor de los fieles, y en la Biblia, especialmente en el libro de Daniel y Apocalipsis, se lo describe como el comandante de los ejércitos celestiales, encargado de luchar contra el mal y los poderes demoníacos. <3